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Conducta y Habilidades: detrás de una conducta hay algo por aprender


Detrás de una conducta hay algo por aprender. Neurodverse.

Cuando un niño presenta una conducta desafiante, nuestra primera reacción puede ser intentar detenerla inmediatamente. Sin embargo, existe una pregunta que puede cambiar por completo nuestra manera de abordar la situación:


¿Qué habilidad necesita aprender este niño para poder responder de una manera diferente?


Las conductas no ocurren en el vacío. En muchas ocasiones cumplen una función: comunicar una necesidad, obtener algo, evitar una situación difícil, buscar atención, expresar frustración o responder ante determinadas experiencias del entorno.


Por eso, comprender por qué ocurre una conducta puede ser tan importante como trabajar para reducirla.


Detener una conducta no siempre significa enseñar

Imaginemos que un niño grita cada vez que quiere dejar una actividad.

Podemos concentrarnos únicamente en conseguir que deje de gritar. Pero incluso si logramos detener esa conducta, todavía queda una pregunta importante:


¿Qué puede hacer la próxima vez que necesite un descanso?


Quizás necesite aprender a decir “descanso”, utilizar una imagen, hacer un gesto, pedir ayuda o comunicar de alguna otra manera que necesita alejarse de la actividad.


Ahí está una diferencia fundamental: reducir una conducta no necesariamente significa que hemos enseñado una alternativa.


Nuestro enfoque sobre el castigo

En NeuroDverse no promovemos el castigo como estrategia de intervención.


Creemos que existen alternativas más positivas y efectivas que permiten trabajar sobre las conductas mientras enseñamos habilidades que puedan ser útiles para el niño en su vida cotidiana.


Nuestro objetivo no es simplemente conseguir que una conducta desaparezca. Buscamos comprender qué está ocurriendo y enseñar alternativas que respeten el bienestar, la dignidad y las necesidades individuales de cada niño.


Esto significa cambiar algunas de nuestras preguntas.


En lugar de pensar únicamente “¿Cómo hago para que deje de hacer esto?”, podemos preguntarnos:

“¿Por qué está ocurriendo?”

“¿Qué está intentando comunicar?”

“¿Qué habilidad necesita aprender?”

“¿Cómo podemos enseñarle una alternativa que le permita satisfacer esa necesidad de una manera más apropiada?”


De la conducta a la habilidad

Dependiendo de la función de la conducta y de las necesidades individuales del niño, podemos trabajar en habilidades como:

  • Pedir ayuda.

  • Solicitar un descanso.

  • Comunicar “no quiero” o “terminé” de una manera apropiada.

  • Esperar por períodos progresivamente mayores.

  • Tolerar cambios y transiciones.

  • Expresar necesidades y emociones.

  • Aprender estrategias de autorregulación.

  • Aceptar alternativas cuando algo no está disponible.

  • Desarrollar habilidades sociales.

  • Aumentar gradualmente la independencia.


La habilidad que enseñamos debe tener sentido para ese niño y esa situación particular.


No existe una única estrategia que funcione para todos.


Comprender no significa permitir cualquier conducta

Este punto es especialmente importante.


Intentar comprender la función de una conducta no significa ignorarla ni permitir conductas que puedan ser peligrosas para el niño o para otras personas.


Significa intervenir de una manera segura mientras buscamos entender qué está ocurriendo y enseñamos una alternativa.


Cuando existe una conducta de riesgo, la seguridad es prioritaria. Al mismo tiempo, podemos trabajar para que, con el tiempo, el niño disponga de mejores herramientas para comunicar sus necesidades y desenvolverse ante situaciones similares.


Enseñar produce cambios que pueden ir mucho más allá de una conducta

Cuando enseñamos una habilidad alternativa, no buscamos solamente resolver el momento presente.


Un niño que aprende a pedir ayuda puede utilizar esa habilidad en casa, en la escuela y en la comunidad.


Un niño que aprende a solicitar un descanso adquiere una herramienta que puede utilizar frente a diferentes situaciones difíciles.


Un niño que aprende nuevas formas de comunicar sus necesidades puede depender cada vez menos de conductas que anteriormente cumplían esa función.


Por eso, el objetivo no debería limitarse a preguntarnos:

“¿Cómo reducimos esta conducta?”


También debemos preguntarnos:

“¿Qué podemos enseñar en su lugar?”


Habilidades cargando… ⏳

Aprender requiere tiempo, práctica, consistencia y muchas oportunidades.


Algunas habilidades aparecen rápidamente. Otras necesitan semanas o meses de enseñanza y acompañamiento. Cada pequeño avance forma parte de un proceso mayor.


En NeuroDverse creemos en mirar más allá de la conducta y descubrir las habilidades que todavía están desarrollándose.


Porque muchas veces, detrás de una conducta que resulta difícil para el niño, su familia o quienes lo acompañan, existe una oportunidad para comprender, enseñar y crecer.


No se trata solamente de reducir una conducta. Se trata de enseñar una alternativa.



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